miércoles, 30 de octubre de 2013

Oficio

No soy muy de contar mi vida pero no os voy a engañar: está la cosa muy mala. Hasta nueva orden las entradas serán con cuentagotas. ¿Por qué? Pues porque cuando el tiempo es un bien escaso uno se encuentra en la disyuntiva entre hacer cosas o escribir sobre ellas, con el agravante de que si no las haces no tienes nada sobre lo que escribir. No sé si me explico.

Estoy jugando Asesinato en Baldurs's Gate por Comunidad Umbría. Sí, lo sé, soy un loco romántico, pero la oferta era buena: un director de juego de confianza y otros tres jugadores con los que ya he coincidido en otras ocasiones con gran satisfacción de crítica y público. Me puse a crear un personaje de Pathfinder de nivel 1, algo que a estas alturas ya soy capaz de hacer en dos minutos con los ojos cerrados, una mano atad a la espalda y sin el manual delante... hasta que llegamos al laborioso asunto del equipo. Comprar el equipo me parece lo más aburrido del D&D y variantes, con mucha diferencia. Ya en su día propuse usar una sofisticada técnica para evitar este engorroso proceso llamada "El bolso de mi madre" (¡ENLACE!) , que se ha vuelto bastante popular en mis partidas. No así en las que dirigen otros. Qué se le va a hacer. Aún así, parece que conseguí llegar a un acuerdo con el director de Baldur's proponiendo una mecánica para comprar equipo on the fly, usease, al vuelo, usease, cuando me salga del feneque. Es un sistema que he llamado...

¡Hagamos algo con el oficio!

Un poco largo, lo reconozco. Igual lo tengo que afinar un poco. El sistema es muy sencillo: ¿recordáis esa habilidad de D&D y sucedáneos en la que nadie, nunca, jamás se ha puesto rangos o al menos no hay registros escritos de ello? Efectivamente, hablo de la habilidad Oficio, esa habilidad que sirve para... y otras cosas. Pues bien, la propuesta es muy sencilla: empezar con el equipo básico (armas y armadura, que esto es D&D y aquí se viene a lo que se viene) y guardarte la calderilla. Más adelante, cuando la situación lo requiera, puedes hacer una tirada de oficio para ver si el personaje lleva un objeto determinado. La dificultad de la tirada dependerá de la relación del objeto en cuestión con el oficio del personaje: 10 si es una relación directa, y de 15 para arriba según la relación entre oficio y objeto va resultando más peregrina. Si supera la tirada puede gastar el oro correspondiente y declarar que lleva el objeto. Y si no la supera, pues ajo y agua.

Bueno, creo que ya estoy listo para entrar en la cripta maldita.

Voy a poneros un ejemplo porque os noto mirarme como ovejas mirando al tren. Mi personaje, un pícaro gnomo llamado Fitopaldo Birloque, tiene Oficio (Ratero de poca monta) y en el transcurso de sus aventuras se encuentra con la imperiosa necesidad de trepar una tapia, algo bastante normal debido a su baja estatura. En ese momento Fitopaldo podrá hacer una tirada de Oficio para ver si lleva encima una cuerda y un garfio a dificultad 10, puesto que es algo bastante lógico que un ratero de poca monta cuente con ese tipo de instrumentos para llevar a cabo sus labores.

Más adelante se encuentra en otra situación en la que le vendría de perlas tener una pastilla de jabón, no me preguntéis por qué. Al ser un objeto que no tiene nada que ver con su profesión de ratero la dificultad podría ser de 20 o 25. Sin embargo el jugador que lleva a Fitopaldo argumenta que el gnomo suele utilizar pastillas de jabón para sacar moldes de llaves y copiarlas después. El director de juego decide bajar la dificultad a 15 aunque sólo sea por no darle la razón del todo.

¡Ay, no me digas que me he dejado la tiza en casa!

Yo creo que está claro, ¿no? En principio limitaría el uso de la habilidad a objetos mundanos, aunque también podría aplicarse a drogas y venenos en el caso de asesinos o espías, e incluso objetos mágicos menores como pociones y pergaminos si el oficio del personaje pudiera hacer pensar que lleva una buena provisión de ellos (como un curandero, un veterinario o un profesor de magia). Además, supone también una forma simpática de diferenciar a los personajes, ya que no será lo mismo el equipo del que podrá disponer un Explorador (Guardabosques) que un Explorador (Exterminador de plagas).

En cualquier caso, se trata, claro está de una regla opcional. El que quiera perder una tarde eligiendo su equipo inicial tiene mi bendición y mis condolencias. Yo estoy dispuesto a pagar gustosamente un punto de habilidad.

13 comentarios:

Bester Brainstormer dijo...

qué huevos, Umbría ! ;)
ya contarás que tal.

rlo del oficio mola. No está referido solo al equipo, pero en Next han hecho una cosa parecida con los trasfondos.
si tienes tal trasfondo puedes usarlo para conseguir recursos durante la partida.
muy modelno

josemasaga dijo...

Coincido totalmente contigo, me aburre infinito estar apuntando cosicas detrás de la ficha que luego no sirven pa ná. Y ya el tema de las raciones de viaje o la comida... parece que jugamos al D&D&administradores. Detalles a erradicar de los juegos...

dannnn dijo...

Yo hice un pack de aventurero , hice un listado de cosas que todo aventurero pueda tener, ya sea cuerdas , sacos , antorchas..... sume precio y calculé peso, y se los di a los jugadores, así que ellos cuando crean el personaje compran un pack y apuntan "tengo un pack de aventurero" ellos contentos que no tienen que buscar cada cosa y apuntarla en su ficha y yo los tengo controlados.

Pablo de Santiago dijo...

Totalmente deacuerdo. Nosotros teníamos el término "equipo estándar de aventurero", y usábamos la lógica y punto. Me gustan cualquiera de los dos métodos que expones.
Está claro que hay escenarios o juegos en los que "mola" estar apretados y ajustando al límite el equipo, como Midnight o casi cualquiera postapocalíptico, pero para la típica partida me quedo con el "bolso de mamá".

Calaboso dijo...

Donjon tiene una regla justo para eso y llevaba un tiempo pensando en cómo exportarla al D&D. ¡Yuhu!

Anónimo dijo...

hay un sistema de bolsas del stornbringer que te permite comprar mucho mas rapido
hay de todo: higiene, escalada, cocina...

Carlos de la Cruz dijo...

No me parece mal la regla, de hecho, me parece muy interesante. Por otro lado, a mí el tema de la "lista de la compra" me gusta en juegos de exploración de dungeons, precisamente porque considero que comprar el equipo adecuado es igual de interesante que elegir los hechizos adecuados. Un tema de gestión de recursos.

Velasco, si puedes, échale un vistazo al Player's Companion de ACKS. Si quieres, busca un PDF ilegal, consulta lo que te digo y luego bórralo (quema el disco dura, si es necesario). En concreto, hay una cosa llamada "Templates" que se usa para darle un cierto trasfondo al personaje dependiendo de la clase que hayas escogido, y una lista de equipo adecuada para ese trasfondo. Es un poco como el "equipo de aventurero" que ha comentado dannnn (siempre tengo que contar las enes).

Anónimo dijo...

Antes de nada, Velasco, publica con cuenta gotas si no te queda otra opción, pero no lo dejes, si hace falta contrata a un becario o algo que tal y como está la cosa están que los regalan, oye (mi abuela se ha pillado uno de marketing y publicidad para que le suba las bolsas de la compra y no cabe en sí de contento el jodío, que ni siquiera se queja de que lo alimente a pan y agua). Siempre te leo y aunque no siempre esté de acuerdo sé que por lo menos me voy a reír, cosa que en este mundillo a veces se echa de menos, así que si no puedes hacerlo de otra manera haz aunque sea de vez en cuando un Ana Rosa así como quien no quiere la cosa y si cuela, cuela.

Dicho lo cual, tu idea del equipo por Oficio me ha parecido muy interesante sobre todo porque no sólo le da una función a esa habilidad tan útil (junto con Descifrar Escritura y Trato con Animales forman el Top 3 de las indispensables en mi mesa de juego, nadie se hace un bárbaro de nivel 1 sin asignarles por lo menos un par de rangos) sino que también ayuda a crear un trafondo interesante en los personajes y a evitar el tostón de tener que hacer la lista de la compra antes de bajar a partirle la boca a un par de goblins famélicos no vaya a ser que haya una pared o algún otro obstáculo demoníaco (si yo viviese en un mundo de fantasía me haría fabricante de cuerdas sin ninguna duda, que tienen más demanda que el peluquero de un hombre lobo). Nunca se me había ocurrido hacer algo así, pero lo voy a probar a ver qué pasa (total, después de la tullina que se llevaron de un par de kobolds dopados de 4ª mis jugadores ya no le temen a nada, no hay dolor), ya te diré qué tal ha ido todo

A cuidarse!

Velasco dijo...

Gracias a todos por las sugerencias y a Anónimo por sus anónimos ánimos. Tomo buena nota de todo.

itaqua dijo...

Muy buena regla. ¡Me la quedo! XD

Stonecraft dijo...

Joer, entre que tú entras en letargo y la Frikoteca también ha hecho un ERE temporal parece que el multiverso friki se haya puesto de acuerdo en jorobar mis lecturas bloggeras.
Es una conspiración, lo sé. En fin, me tomo la medicación y vuelvo a leer El guardián entre el Centeno, a ver si se me pasa el brote paranoide.

En GUMSHOE ya existe una habilidad similar, llamada Preparación (que es como una hija bastarda del "Bolso de tu madre y de la mía" y "¡Hagamos algo con el oficio!"). Vale que no es un sistema muy de mazmorreo (hay quien piensa que ni siquiera es un sistema. Ejem), y que el funcionamiento de la habilidad en cuestión elimina todo componente táctico o de gestión de posesiones. Pero GUMSHOE no va de eso.
Para cosas como d&d y derivados, encuentro tanto esta idea como la del "bolso de tu madre" adecuada para según qué mesas y para según qué historias. A mí ya me vale: puedes bucear en la lista de equipo durante una tarde, si te apetece; pero como buen bribón profesional del hurto, a tu personaje no le debería faltar ese artilugio imprescindible que a ti se te olvidó apuntar. Mira bien, ¡seguro que lo llevas en el bolso!

Jurgen Heindall dijo...

En su momento, hace incontables eones, (casi casí, que era el AD&D 2ª) hice una "lista de la compra" con lo que llevaba un aventurero de nivel 1 y lo he usado desde entonces hasta hace apenas unos años, donde ya ni nos molestamos en apuntar esas cosas (en Pathfinder no recuerdo a comprar equipo que no sea mágico como poco pociones y pergaminos). Sin embargo, tu idea me gusta bastante, o sea que me la apunto para comentarla cuando se vuelvan a alinear las estrellas y los colegas roleros puedan volver a reunirse para charlar y jugar a rol.
Sobre dejar de escribir... pues suscribo lo dicho por Stonecraft, ¡para tres blogs que sigo, dos se ponen en stand by! Dicho lo cual, ante la disyuntiva de hacer cosas o contarlas, está más que claro, hazlas, hazlas, ja ja ja. Seguiré pasando por aquí con la esperanza de ver un buen artículo y de echarme unas sanas risas roleras (distintas de las risas normales porque hay que tirar antes para ver si sacas la tirada, xDD).

Juan Casanova dijo...

Hacia tiempo que no te leia, que risas me sacas y que buenas ideas tienes, joio. Pero yo debo ser raro, a mi lo de las listas de equipo me gusta, aunque luego con mis pjs taparrabo y cota de mllas y pal dungeon!

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