lunes, 9 de diciembre de 2013

¡Eureka!

Llevo casi un mes fuera y sin aportar nada nuevo, pero bueno, como todos los del desafío de los 30 días.

Sigo investigando el mundo Cthulhu y sus aledaños roleros. He dirigido una nueva sesión de juego superindi (no os cuento el menú de la cena porque ya me da vergüenza) y, aunque el Fate Core me está dando bastante buen resultado, he de reconocer que soy incapaz de calibrar bien los encuentros: o los jugadores pasan por encima de la oposición como apisonadoras (y eso que dos de los tres personajes son una psiquiatra y un vendedor de coches usados), o aparece un bicho y les revienta a todos, como me pasó con una miserable horda de ratas. Y el problema es que no veo el camino, supongo que será a base de trabajarlo. Claro, que también estoy abierto a trucos y sugerencias.

No sé... me parece que me estoy encasillando.

Y aquí llega el comunicado mazo de tocho, agarraos que vienen curvas: que buscando alternativas me he vuelto a leer El Rastro de Cthulhu y unas ayudas en inglés que hay por ahí circulando y me parece (cuidado, me parece, no estoy seguro al 100%) me parece... ¡que estoy entendiendo cómo se juega! La clave es quitarse de la cabeza el juego de rol normal y meterse una especie de juego de gestión de recursos. O sea: los numericos que salen al lado de las habilidades no suman ni resta nada a la tirada, sino que los gastas para mejorar las tiradas. Esto que parece tan sencillo los de Pelgrane Press no te lo cuentan para que no te relajes, porque es un juego de investigación y te ponen a prueba para ver si das la talla, pero si te lees 4 veces el manual, como he hecho yo, lo acabas descubriendo y pasas a formar parte de la elite de los roleros. O casi, porque lo de salud mental todavía no termino de pillar, eso me sigue viniendo viene grande. Dividir salud mental en Estabilidad y Cordura, cómo y por qué todavía es un secreto por descubrir. Voy a intentar volver a leer el libro poniéndolo delante de un espejo, a ver qué tal.

Trail of Cthulhu: el reglamento no-euclidiano.

La verdad es que me dan ganas de probar el Rastro, lo malo es que supone perder lo más importante que me da el Fate: la creación de personaje sobre la marcha. Sé de muy buena tinta que mi señora no va a estar dispuesta a pasar por el carajal de reparto de habilidades de investigación y generales, y eso de si vale menos que el doble pagas la mitad hasta que llegas a la puntuación y luego lo normal que es el doble a partir de la cantidad deseada. Muy clarito, como todo lo demás en este libro.

17 comentarios:

Alfonso Junquera dijo...

Que lo estas leyendo en español o en ingles? No se la diferencia que yo solo lo he jugado y lo unico que entendi fue lo del combate.

josemasaga dijo...

¿Y un híbrido, muy al estilo de la ambientación, por cierto? Toqueteemos un poco el FATE, no parece tan difícil...

Pablo de Santiago dijo...

... Así que ya lo vas entendiendo... ¡enhorabuena! Pronto podrás jugar y, quién sabe, igual te pones ¡y hasta haces el desafío de los 30 días!

Stonecraft dijo...

No me extraña que te haya costado tanto. A ese básico es más difícil meterle mano más que a la Madre Teresa de Calcuta. Entre lo kafkiano de su estructura, la espantosa elección del papel y el pésimo contraste...

Lo de la Estabilidad/Cordura patina, como tantas otras cosas, porque se emperraron en conservar las esencias de "La Llamada..." sin pensar en, no sé, que a lo mejor para eso ya estaba "La Llamada...". Igual sucede con las profesiones y el modo de construir al personaje: algo que funciona bien en Esoterroristas se convierte en una bobada por intentar mantener en el sistema el rollete de las profesiones que molaba tanto en "La Llamada".

Pero con Gumshoe es perfectamente posible montar un personaje sobre la marcha. Le pides a tu churri que se piense un concepto de personaje, el que sea. Y conforme vaya avanzando la trama se va poniendo puntos donde ella entienda que debe ponérselos (con otros PJs igual, solo que el que decide dónde pueden ponerse los puntos eres tú... XD).

YOP dijo...

Yo si sigo añadiendo novedades después del desafío de los 30 días :P

Ramón Nogueras dijo...

Me alegra que estés viendo la luz. Es verdad que al principio es poco intuitivo (y luego en juego acaban pasando cosas rarunas), pero el juego es muy majo y merece la pena. Y ojo, mucho más letal de lo que parece.

La división entre Cordura y Estabilidad a mi me encanta, y me parece súper acertada. Básicamente va así. La Estabilidad es tu capacidad de aguantar sustos a corto plazo. Sube y baja frecuentemente, cuando ves un cadáver o un bicho o te pasa algo malo (baja), y recuperas cuando sigues tus Motivaciones o cuando triunfas sobre los Mitos o, simplemente, cuando acaba la partida. Si llegas a Estabilidad 0 es malo porque adquieres un trastorno, pero no pierdes el PJ, porque volverás a tener puntos de Estabilidad.

La Cordura es tu capacidad de seguir siendo humano sabiendo lo que sabes. Básicamente, cuanto más aprendes sobre los Mitos, menos capaz eres de creer en las cosas que para los humanos son importantes: ideales, moral, emociones, justicia, todo eso es una puta filfa y tu personaje se va dando cuenta. Y claro, cada vez eres menos humano, hasta que llegas a Cordura 0 y entonces no puedes seguir jugando.

En La Llamada de Cthulhu D20 está el mejor capítulo sobre arbitrar los Mitos y sobre cómo funcionan que he leído (tengo el manual por eso, porque nunca lo he jugado). Y ahí dice que los Mitos son plutonio mental, que conocerlos hace daño a nuestras mentes, porque nos vamos dando cuenta de que todo lo que valoramos y todo lo que creemos es un cuento. Y cuando te das cuenta de que la humanidad es un callejón sin salida, la única salida es dejar de ser humano.

Vito dijo...

Y digo yo, si te gustan los juegos de rol normales, ¿por qué no juegas a La Llamada de Cthulhu y te dejas de moderneces?

Ramón Nogueras dijo...

Que El Rastro es súper tradicional, oigan.

Velasco dijo...

Muchas gracias a todos ayudando a un hombre con problemas como yo a entender un reglamento como este. Tomo buena nota de todo.

Selenio dijo...

A mí personalmente no me gusta La Llamada de Cthulhu y me encanta El Rastro, le encuentro muchas más posibilidades y diversión... eso sí, solamente lo he probado como jugador y no he leído el libro.

Light Artisan dijo...

Lo que dice Ramón es muy acertado. Para explicar la diferencia entre Estabilidad y Cordura (y por qué es interesante), siempre pongo como ejemplo a Annibal Lecter: Mucha Estabilidad, cero Cordura.

Respecto al resto del reglamento, pues si, es un juego de Gestión de puntos. Y en el mismo libro explican (aunque de pasada) que gastar puntos es conseguir "Tiempo de Pantalla", que una vez lo tienes en la cabeza, ya todo va sobre ruedas. En ningún momento me costó entender el sistema, que ya desde Esoterroristas se basa en la premisa de que pueda ser entendido y jugado en 10 minutos.
Ahora, que yo hablo de la versión original, no sé qué estropicio habrán hecho con la traducción...

Enrique M dijo...

No me hagas mucho caso, pero yo juraría que en la fe de erratas de la versión tailandesa hacen referencia a una antigua edición en arameo en la cual se habla de que para descifrar el reglamento no basta con leerlo delante de un espejo, sino que has de leerlo al revés embadurnado con la sangre de una choni virgen en un templo en ruinas en medio de la jungla de Borneo dedicado a unos seres muy antiguos llamado primerizos o primigenios o algo así...
Para que luego digan que el juego no mantiene el espíritu del Cthulhu de toda la vida :)
De todas formas, y ya que estamos, si algún arquéologo de buen corazón ha logrado traducir a alguna lengua derivada del latín el reglamento de Reino de la Sombra, que me lo haga saber también, que todo el mundo habla de lo bien que está el manual pero nadie dice nada de que esté escrito en klingon

Velasco dijo...

Light Artisan, ¿serías capaz de poner un ejemplo al contrario? ¿De un personaje con cero Estabilidad y mucha Cordura?

Pablo de Santiago dijo...

Me meto yo en el ajo con permiso de las partes (a ver si se me entiende): Un profesor universitario inquieto, impresionable y nervioso pero empecinado en terminar con los monstruos de los Mitos y conocedor de muchos secretos. ¿Un Marcus Brody de La Última Cruzada, tal vez?

Ramón Nogueras dijo...

Velasco: me acabo de hacer un investigador. Tengo Cordura 10 y Estabilidad X (da igual, porque me voy a quedar a cero en este ejemplo). En el transcurso de una tarde, presencio un horrible asesinato, tratan de matarme y me veo involucrado en un tremendo accidente de coche con inocentes heridos. Tengo una suerte de mierda con las tiradas y pierdo toda la Estabilidad.

A consecuencia de ello, probablemente desarrollaré un trauma de algún tipo. Con tiempo, recuperaré mi Estabilidad, y puedo tratarme con un psicólogo para superar los trastornos que tenga. Dado que a consecuencia de los sucesos no he ganado conocimiento de Mitos, mi fe en la humanidad, en que los valores humanos son viables, en la ciencia y su verdad, y demás cosas, siguen intactas. Tengo la misma Cordura. Cuando recupere mi Estabilidad, estaré tan listo para jugar como al principio.

Si llego a Cordura 0, no hay vuelta atrás.

Velasco dijo...

Nuevamente gracias a todos. Me va quedando más claro. Eso sí, me parece un pelín sutil la historia.

Krusti dijo...

Perder estabilidad te hace ponerte nervioso o histérico, perder cordura te hace dar mal rollito. Hay gente que da muy mal rollito pero no se ponen nerviosos, típicos malos de peli : ) ¿El malo de Seven por ejemplo? Estabilidad total, pero está como una cabra.

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