viernes, 31 de enero de 2014

Adelante hombre del 6 cientos

Un día más aprovecho para informaros de los avances de la traducción del Dungeon Crawl Classics que está coordinando Josemasaga desde Siempre ha habido clasesENLACE!). Esta vez le toca al Capítulo 6: Las reglas del juez, que incluyen los simpáticos patronazgos, contratos con seres sobrenaturales que se firman a cambio de una migaja de su poder. Este es uno de los detalles que distinguen al DCC de otros retroclones y variantes. Así, quedan traducidos el Capítulo 1, dedicado a la creación de personajes; el 2, a las habilidades; el 3, al equipo; el ya mencionado Capítulo 6 y el 7, dedicado a los monstruos. Parece que no estamos siguiendo un orden lógico pero, si os fijáis bien, veréis que efectivamente no lo estamos siguiendo.

Bobugbubiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiilz

10 comentarios:

josemasaga dijo...

Estamos siendo muy mágicos y muy Espada&Brujería.

Anónimo dijo...

Se escribe polimorfia, sin tilde en la i...

Enrique M dijo...

¿Y desde cuando los manuales de rol siguen un orden lógico? Al final siempre acabas volviéndote loco buscando algo que jurarías que está en el capítulo 3 cuando en realidad es una nota al pie de los créditos del final. Lo único que no cuesta encontrar es esa sección de "¿Qué es un juego de rol?", que es la que un rolero jamás se lee.
Sea como sea, seguid así, que al fin y al cabo todo esto lo estáis haciendo por amor al arte y agradecerlo es gratis, leñe. Además, el manual del DCC está lleno de chistes y chascarrillos, y yo que queréis que os diga pero para mí no hay mejor idioma para el humor (y para cagarse en tó) que el castellano, así que mi más sincea enhorabuena por el currele que os está pegando.

PD: Cuidado, amigo Sancho, que con la RAE hemos topado...

Velasco dijo...

ja, ja, ja, ja... aparece vez en cuando para recordármelo. Si me lo juras por el niño Jesús lo cambio.

Cropenshield dijo...

Es que me sangran los ojos cada vez que lo leo... y desde hace mucho ya.

Velasco dijo...

Si me lo pides así... Cambiado. Descansa.

Cropenshield dijo...

Es usted todo un señor y caballero, muchas gracias por su gesto.

Hugo dijo...

No quiero marear, pero ambas formas de acentuación están aceptadas.
Mi principal objetivo es evitarle futuras hemorragias oculares a Cropenshield ;)
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La doble acentuación de las palabras españolas formadas con la raíz griega -μορφία (de μορφή ‘forma’) tiene que ver con el fenómeno más general de los cultismos grecolatinos terminados en -ía/-ia. Este sufijo se usaba tanto en griego como en latín para formar sustantivos femeninos, generalmente abstractos, a partir de bases adjetivas o sustantivas (así, del gr. σοφ-ός ‘sabio’ > σοφ-ία ‘sabiduría; o del lat. miles, militis ‘soldado’ > milit-ia ‘milicia’).

En griego, la i de este sufijo era tónica, pero en latín, al no ser vocal larga, resultaba átona, de ahí que muchas de las palabras griegas terminadas en -ía pasaran al latín con la terminación -ia, y de ahí al español, lengua derivada del latín (por ejemplo, del gr. βλασφημία > lat. blasphemĭa > esp. blasfemia, no *blasfemía; del gr. ἱστορία > lat. historĭa > esp. historia, no *historía, etc.). No obstante, también hay cultismos grecolatinos en español que conservan la acentuación griega en -ía, debido, sobre todo, a dos causas: por un lado, el cristianismo favoreció la entrada en el latín escrito y en la lengua de las personas cultas de numerosos helenismos terminados en -ía que conservaron su pronunciación «a la griega», de manera que la terminación -ía acabó por sentirse un sufijo también latino y dio lugar a nuevas palabras ya en latín con esa acentuación, que de ahí pasaron a las diferentes lenguas románicas; por otra parte, en una segunda fase, hay que tener también en cuenta que en francés, lengua de fuerte influjo en etapas tempranas del castellano, la i de este sufijo (en francés, -ie) es tónica, lo que debió favorecer esa acentuación en palabras españolas, fenómeno que también se da en época moderna con las voces técnicas que se incorporan al español a través del francés.

Así pues, la vacilación acentual que se aprecia en muchas palabras con esta terminación se debe a la existencia de dos pronunciaciones posibles —la que se acomoda a la prosodia griega (-ía) y la que se acomoda a la prosodia latina (-ia)—. En muchos casos, ambas pronunciaciones se consideran válidas, como ocurre con las palabras que incorporan ciertos elementos compositivos de origen griego, como -scopia/-scopía, -plejia/-plejía, -mancia/-mancía o -morfia/-morfía.

En el caso concreto de las voces que incorporan el elemento compositivo -morfia/-morfía, aunque las dos acentuaciones pueden considerarse igualmente válidas, el uso culto actual sigue mostrando preferencia por las formas con diptongo, que son la mayoritarias en todo el ámbito hispánico.

Así, por ejemplo, el Diccionario esencial de las ciencias, de la Real Academia de Ciencias Exactas, Físicas y Naturales, recoge:

sinapomorfia. Biol. Carácter compartido por varias especies biológicas derivadas de otra especie ancestral común. Se interpreta como evidencia de sus afinidades filogenéticas.

En los casos concretos que nos plantea, el Diccionario de ecología, evolución y taxonomía, de Lincoln, Boxshall y Clark, recoge las formas con diptongos simplesomorfia, apomorfia... [Empleamos el símbolo * para señalar las formas u oraciones incorrectas o poco recomendables desde el punto de vista normativo].

Departamento de «Español al día». Real Academia Española.

Velasco dijo...

Hos-tias O_O

Bueno, muchas gracias por la explicación.

Enrique M dijo...

Y yo que dije lo de la RAE por decir... Siguiendo con las citas manipuladas: "Hay más cosas en el cielo y la tierra, Horacio, de las que aparecen en tu diccionario" :)

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