lunes, 24 de noviembre de 2014

La visión políticamente correcta de Orphone de las Tres Visiones.

La corrección está matando el humor, en eso estaremos todos de acuerdo, pero estoy empezando a notar que también está matando la opinión. Yo hace tiempo que hablo de ningún producto español si lo que tengo que decir de él no son auténticas maravillas. Insisto: maravillas. En alguna ocasión sólo he tenido buenas palabras y eso ya me ha supuesto un aluvión de guantazos. Total, que hace tiempo decidí volcarme hacia productos foráneos, con la tranquilidad de que sus autores se pasarán a leer las tontás que pongo aquí previo empleo del traductor de google. Pero se ve que aún así se pueden ofender sensibilidades. Creo que todavía no se termina de percibir que lo que se escribe en un blog es opinión por definición, totalmente sesgada y subjetiva.

Así, como parece ser que fui muy duro con Vincent Baker en mi reseña de The Seclusium of Orphone of the Three Visions, hasta el punto de que las formas me hicieron perder la razón (y puede ser, cosas de querer hacerme el gracioso), he decidido reescribirla para un público más civilizado. Y por si Vincent Baker lee el blog, para que no se disguste.

Y empiezo:

The Seclusium of Orphone of the Three Visions.

En mi opinión, este libro no es el mejor del mundo.

Pero bueno, como la reseña me quedaría un poco corta y supongo que no me creeréis, voy a argumentarlo un poco.

La magnífica y evocadora ilustración de portada.

The Seclusium of Orphone of the Three Visions es la aportación de D. Vincent Baker al Old School Renaissance y la Weird Fantasy de Lamentation of the Flame Princess. El aclamado autor de juegos como Dogs in the vineyard y Apocalypse World, representativo de otro estilo más adulto y de mecánicas más narrativas, se adentra en el mundo de la old school para darnos su personalísima visión de este género, con un resultado que me ha resultado algo decepcionante. Supongo que las elevadísimas espectativas que tenía puestas en Baker han pesado en mi valoración final del producto. Me voy a permitir el lujo de especular que James Raggi encargó un libro a Baker para su linea de LotFP y Baker, a pesar de no encontrarse en su elemento, aceptó demostrando una gran valentía y la voluntad de afrontar retos que le hagan crecer como autor y como persona. Supongo que antes de ponerse a escribir analizaría varios productos mazmorreros para llegar a la conclusión, no muy desencaminada, de que la esencia de la old school se podía encontrar en las tablas. Y eso es lo que nos da en esta arriesgada obra: cientos de tablas para construir nuestros propios seclusium, las torres, fortalezas y laboratorios de los magos donde llevan a cabo sus experimentos y estudios arcanos, todo un homenaje a las reglas de creación de alianzas de Ars Magica y las tablas de encuentros aleatorios de D&D.

Lamentablemente, el autor no pareció reparar en que hay dos tipos de tablas: por un lado las tablas que determinan elementos relevantes para el desarrollo de la aventura y por otro las tablas que, si bien, pueden aportar cierto colorido a nuestra narración, no resultan relevantes para el desarrollo de la aventura. Un ejemplo de tablas "útiles" serían las de encuentros aleatorios, críticos, pifias, fallos mágicos inesperados, la varita de las maravillas, el mazo de cartas de muchas cosas o incluso los Dungeon Dozen de Jason Sholtis, gentilmente traducidos por Josemasaga en este ¡ENLACE! Mientras que un ejemplo de tablas "no tan útiles", al menos para mi estilo de juego, son gran parte de las que se incluyen en The Seclusium of Orphone of the Three Visions.

Para que os hagáis una idea de lo que quiero decir permitidme la licencia de traducir una página:

El Seclusium de Orphone de las Tres Visiones es (elige una opción):
1. Un lugar de decaída grandeza.
2. Un lugar de sombras y melancólica intensidad.
Antes de abandonar su seclusium, Orphone tenía el aspecto de (marca la opción deseada):
1. Una mujer.
2. Andrógino.
Y:
1. Alta.
2. Baja y fornida.
3. Voluptuosa.
4. Esbelta.
5. Panzuda.
Con:
1. Piel negra.
2. Piel cobriza.
3. Piel de color crema.
4. Piel olivacea.
Con:
1. La cabeza rasurada...
2. Una melena hasta el suelo...
3. Intrincadas trenzas en el pelo...
4. Una melena hasta los hombros...
...de color:
1. Blanco.
2. Negro.
3. Rubio nuez moscada (sic.).
Con un/una:
1. Cara bonita.
2. Gesto adusto.
3. Rostro sencillo.
4. Expresión regia.
Y:
1. Ojos hundidos.
2. Ojos resplandecientes.
3. Ojeras.
4. Ojos inquietos.
Su vestimenta habitual era:
1. Vestiduras imponentes.
2. Galas inmaculadas.
3. Ropa de trabajo.
...de color:
1. Verde y marrón.
2. Blanco y cobre.
3. Azul claro y amarillo brillante.

Y así es buena parte del libro. No todo, pero sí una buena parte. También incluye un par de seclusiums de ejemplo creados con el novedoso método propuesto por el autor que además dejan algunos detalles desdibujados para que el lector pueda adaptarlos a su campaña. Si bien exigen una cierta dedicación al director de juego, estoy seguro de que el resultado será muy satisfactorio, ya que las indicaciones y tablas dejan un margen muy amplio, quizás demasiado, para personalizarlo a sus preferencias.

Lamentablemente, la sensación que me queda después de leerlo no es todo lo buena que me hubiera gustado. Quizá Baker arriesgó demasiado y pretendió aunar dos tipos de juego de rol de difícil combinación, porque aplicando estas tablas a nuestras aventuras el argumento no cambia radicalmente al obtener un resultado en lugar de otros.

Pero no quiero que os quedéis con una impresión negativa de este producto. Como viene siendo habitual en la línea de James Raggi, el libro está bien editado, ilustrado, maquetado, y seguro que quedará muy bien en vuestras estanterías aunque no lo saquéis con demasiada frecuencia a la mesa de juego. De hecho, no puedo evitar sentirme un tanto decepcionado, ya que esperaba poder obtener más utilidad a este pequeño manual tras invertir 21 euros, máxime tratándose de un libro de Vincent Baker. Supongo que es la maldición de los autores consagrados, que generan un nivel de expectativas que no siempre pueden cumplir.

Soy bueno. Amo hasta a las putas palomas,
las ratas del aire.

¿Mejor? Yo, como lector, prefiero la reseña anterior, pero bueno, para gustos los colores. Igual me animo y me lanzo a hacer una tercera reseña totalmente buenista concluyendo que es imprescindible para los amantes del OSR, de Vince Baker y de todo aquel que sepa leer.

26 comentarios:

Guiu dijo...

Me gusta esta entrada tan ácida y sarcástica

Hay mucha gente que respeta el humor y las opniones...siempre claro que nos les afecte a ellos.

Mi consejo es que escribas lo que te de la gana porque en este mundo hay muchas gente con un nivel de ofensa tan bajo que es imposible contentarlos a todos.

Sr. Rojo dijo...

Que bajo has caído Velasco, que bajo has caído...

:/

josemasaga dijo...

Velasco, como siempre, en la vanguardia de la creación: dos reseñas sobre el mismo producto, dos formas de humor.

Aunque me dormí varias veces leyéndolo, he de admitir con vergüencita que me sorprendió justamente por no ser el típico producto. Pero claro, de ahí a servir para algo va un buen trecho. Yo creo que Raggi ni se lo ha leído, el cachondo.

Eso sí, el prestigio que le da a su línea no es moco de pavo...

Jurgen Heindall dijo...

Velasco, hombre, si el blog es tuyo escribe lo que te parezca interesante. ¿Qué será lo siguiente, que los invitados a tu casa te digan de qué color pintar las paredes? o, ¡peor incluso! ¿decirte qué marca de vodka traer?

En mi caso particular tengo este blog entre mis favoritos por el estilo de escritura, que logra que aunque el tema no esté entre mis preferidos me salga una sonrisa. Puedo entender que a nadie le gusta ser criticado o que critiquen sus juegos favoritos (¡no te atrevas con Pendragón, Paranoia o RuneQuest! xD), pero para eso se puede debatir, responder, etc, ¡qué hablamos de juegos de rol, no del presupuesto del estado!

Venga, que el blog es tuyo y el estilo de escritura que lo hace diferente, también, has de ser tú quien decida qué hacer y cómo. Y si a alguien no le gusta... joer, que opine, que es libre, pero que tenga en cuenta dónde está.

Pati Igualada dijo...

Me ha gustado como has respondido al reto. Ciertamente comparto más tu primera visión del libro.

Anónimo dijo...

Vaya puta mierda de entrada. La peor de la historia del blog.
No hablo de la reseña porque ni la he leído (mucha letra para mi), sino porque no hay ni una foto de tetas.
Espero que vuelvas a levantar el nivel del blog a los tiempos en los que había 2 fotos de tetas por entrada (eso son cuatro tetas por entrada, nada menos).
Buenos tiempos, si señor.
Se despide un lector indignado.

Rodrigo García Carmona dijo...

Genial. xD

Carlos de la Cruz dijo...

Venga, venga, Velasco. No puedes dejarte influenciar tanto por las opiniones de los demás, porque entonces ¿qué será lo siguiente? ¿Cambiarle el nombre al blog porque alguien le ha puesto uno parecido al suyo? :D

...

Perdón, me he dado cuenta de que este comentario es demasiado políticamente incorrecto. Lo reescribiré:

Venga, venga, Velasco. No puedes dejarte influenciar tanto por las opiniones de los demás, porque tú vales mucho, colega :*

Cropenshield dijo...

Me gustó mucho mas la primera reseña. Si el libro te parece una mierda, pues te parece una mierda. Es lo que hay.

Anónimo dijo...

Soy un Old School internacional y me he sentido ofendido. Has perdido un Baker.

Velasco dijo...

En lo de las tetas tenéis razón, estoy perdiendo mis principios...

Anónimo dijo...

Bueno yo llevo poco tiempo en esto del rol y encontre tu blog hace poco tiempo y ya te tengo entre mis favoritos.Yo la verdad es que cuando leo algun blog doy por echo que es la opinion del mismo y cada uno tiene su estilo.Yo personalmente te recomendaria que escribieras como siempre de todas formas lo unico seguro al 100% es que no le va a gustar a todo el mundo y quien quiera que lo lea y el que no que busque otro mas acorde a sus gustos.
Esto evidentemente es mi opinion pero tambien te queria comentar que me he reido mucho leyendo la segunda reseña y la primera la he visto mas "seria"

Nirkhuz dijo...

Hay algo que me he perdido porque no entiendo quien critico la anterior entrada. Si era perfecta.

Pedro Gil dijo...

Magnífica reseña, aunque prefiero la otra, sin duda. Y concuerdo contigo que esta manía con lo políticamente correcto está haciendo más mal que bien. E irá a peor, por como veo al personal.

Efectivamente, no somos profesionales, ni aspiramos a serlo, para que nadie venga a exigir según que cosas. Además, es nuestra propia opinión personal lo que aportamos, con toda su subjetividad, y con sus fallos. Todo cada vez parece más encorsetado y ridículo en este mundillo. Dentro de nada no se podrá decir nada sin pasar por el filtro de la censura de unos pocos.

Sergio Martínez dijo...

Velasco, tu cágate en la puta, que es lo más sano que hay y lo que nos enamoró a todos de ti <3 <3 <3

Enrique M dijo...

Pues a mí este post buenista me ha jodido el día, soy amigo de Baker de toda la vida y ya había reunido a una horda de machacas armados con ediciones en tapa dura de juegos indie para abrirte la cabeza a golpe de "rectificaciones de estilo"... con lo que comen los fanáticos estos del estilo narrativo, que me han dejado la nevera con stress postraumático...

Mmmm, va a tener razón el otro, deberías poner tetas por lo menos, y no hablar tan mal de la gente, que vas a hacer llorar al niño Jesús y a las crías de foca

Raúl Cabeza de Plomo dijo...

Hola,

Tras encontrarme con un suplemento con un nombre tan pretencioso como este (y eso que me cuesta encontrar cosas a las que calificar así) y leer tus reseñas sobre el famoso LotFP, entiendo por qué a veces puede ser más lógico hablar de un juego sobre ratones (que tiene en efecto pinta de molar) que sobre juegos de rol de creciente fama.

Gran blog y excelente entrada. Me gustan los blogs que se mojan. Gracias por ayudarme a hacerme una mejor idea sobre este juego al que sin quererlo estoy empezando a cogerle cierta cosa...

Saludos

Ricardo Fuente dijo...

A mí también me gustó más la primera pero no he podido evitar la mueca de sarcasmo mientras leía ésta.

Tung-Si dijo...

Estas dos entradas son ya buenísimas la una sin la otra, pero juntas son brillantes.

Anónimo dijo...

Vaya! Oye lo siguiente a esto ya es participar en el reto de los 30 días!

Que POR FIN ha terminado, un mes horrible si sigues los blogs por un feed. Ni una noticia interesante, solo batallitas para llenar cuando no tienes qué escribir.

Anónimo dijo...

Coincido con el último comentario, comprendo que para los blogueros habituales, los memes de este tipo, casi siempre copiados de yankilandia, son bastante cómodos, pero, sinceramente, para mí, son un coñazo de aupa.

Diego Pastor dijo...

Coincido con el "populus" en todo, tanto que esta entrada es una puta mierda y la anterior era mucho mejor. Como (y más importante), en el dato empírico de que este blog hace mucho tiempo que está de capa caida debido a la incomprensible falta de teta.

Velasco dijo...

Con tanta red social y tanta gaita estaba debatiendo el tema donde no era. Gracias a todos por vuestro apoyo y, sobre todo, por haber entendido el chiste. Procedo a pegar lo que aporté al debate sobre el buenismo/malismo que se abrió en G+:

El problema es más profundo que todo estoy y viene de una de las ventajas de internet: la democratización de la información. Antes los medios de comunicación estaban en manos de unos pocos, ahora cualquier descerebrado (incluido yo... bueno, especialmente yo) puede abrir un blog. El problema es cuando se le quiere dar un valor profesional a un asunto que, según veo yo, es absolutamente amateur. La naturaleza del propio medio impide exigir responsabilidad a los autores de las reseñas.

Soy un matado al que le gustan los juegos de rol, escribir y tiene una cierta cantidad de tiempo libre como para dedicarse a un blog. Y como yo debe haber cientos (sino todos). Yo no tengo un editor. De haberlo tenido seguramente no habría publicado muchas de las cosas que he publicado o al menos con las palabras que lo publiqué, como el caso del famoso "que les follen" acerca de los exorbitantes precios de Warhammer Fantasy Roleplay. Después vino la taimada estrategia de +Ignacio Edge que consistió en vencerme a base de buen talante. El envío de material fue algo anecdótico.

Lo que quiero decir con todo esto es que yo no soy responsable de hacer saber al mundo qué productos son buenos y qué productos son malos. Que cada cual reseñe lo que quiera y en los términos que quiera porque no tiene obligación de nada. Y lo que digo siempre: no hagáis ni caso a los blogs (ni nacionales ni foráneos) y fiaros más de vuestros colegas o vuestro tendero habitual.

Carlos de la Cruz dijo...

Ya en su momento te puse un +1 en G+ a este comentario... y te lo vuelvo a poner. Es totalmente cierto que nuestro blog es nuestro y refleja nuestras opiniones. Lo de que tengamos algún tipo de "responsabilidad" con respecto a las reseñas que hacemos es... en fin, que no tiene sentido. Es opinión, ni más ni menos. No somos periodistas, ni nada que se le parezca.

Uve dijo...

¿Pero de verdad esto merece un debate? O sea, lo de las tetas sí: yo digo lo otro. Si no escribimos lo que nos apetece, y como nos apetece, cuando estamos hablando de algo que no es más que una afición... ¿para qué escribir?

Anónimo dijo...

Si no le gustan las críticas que no publique, si aún así publica, que defienda su trabajo con argumentos y si eso tampoco puede (normalmente porque el trabajo o producto es deficiente) que se aguante y no publique mierda. Con suerte la próxima vez se esforzarán y todos podremos disfrutar de algo bueno.

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