lunes, 2 de noviembre de 2015

Ryuutama: aventuras de aquí p'allá

Yo no soy muy de manga. He visto cuatro cosas como "Los Caballeros del Zodiaco" o "Dragon ball" y en su día leí algunos comics que me parecieron interesantes hasta que a las editoriales les dio por publicarlos con las páginas del revés, como hacen en Japón. Que esto en Japón tiene sentido porque ellos leen de atrás a adelante y de derecha a izquierda pero en España no, lo siento mucho. Me leía la respuesta de un personaje antes de la pregunta de otro, veía las bofetadas antes de que nadie las pegara... un puto caos. No me compro otro hasta que los editen normal. El caso es que pensaba dejar pasar el mecenazgo de Ryuutama hasta que me comentaron que se trataba de un buen juego para jugar con críos y, en teniendo dos criaturitas que los domingos lluviosos acaban desatornillando los radiadores y colgándose de las lámparas, me convencieron. Eso y que las páginas estaban dispuestas como lo hacen los buenos cristianos.


Al leerlo, aunque el tema y el tono sí me parecieron ideales para los críos, el sistema no me pareció lo suficientemente sencillo como para ponerlo en práctica con mis hijos, de 7 y 5 años pero, aun así, decidí darle una oportunidad. La intención era aprovechar para hacer una actividad en familia, así que mi santa esposa también participó en el experimento. Dediqué una "sesión" a hacer las fichas. Nada reseñable, si acaso que aproveché vilmente para que mi hijo practicara un poco la escritura y mi hija los números. Cuando esas cosas me siento sucio, es como cuando mis padres me regalaban un juego de Educa. Mi hijo se hizo un trovador de arquetipo mágico, con magia otoñal llamado Sebastián Librito; mi hija una granjera de arquetipo técnico llamada Rosa, y mi mujer una Sanadora de arquetipo mágico y magia primaveral llamada Tirita Menchú. Determinaron sus lugares de origen y sus motivos para viajar, hicieron el dibujo de sus personajes, y entonces dejé de darles la lata y nos fuimos a merendar por ahí.

A la semana siguiente, reunidos en torno a una mesa con yogures y galletas, jugamos la primera sesión. La aventura elegida fue la primera aventura propuesta en el libro, una aventura de viaje que consiste en ir del punto A al punto B y en el que a los viajeros les ocurren cosas tan locas como que se pone a llover. Todo súper-extremo. El objetivo de esta aventura consiste en hacer que los jugadores y el director se familiaricen con las mecánicas y tiradas de viaje: Salud, Marcha, Orientación y Acampada. Para que la partida no acabe convirtiéndose en un festival de tiradas de dados conviene que el director las interprete y les saque algo de chicha. En nuestro caso, por ejemplo, el que sacaba la mejor tirada de Salud era el que se dormía primero y se ponía a roncar; lo que impedía descansar bien a los que sacaban peores resultados.

Según Ryuutama, esto es un director de juego.
Para mí que no han visto muchos...

No apliqué las reglas de Ryuujin, el personaje ese raro del director de juego porque soy mayor y las cosas nuevas me dan miedo y les tiro piedras. Además, como director conviene estar un poco encima de los niños y sus fichas, y proponerles cosas que pueden hacer para que entiendan el concepto y las mecánicas de los juegos de rol. Cabe destacar también que no puse en práctica nada relacionado con la gestión de recursos y equipo. Me parece algo que sólo podía aburrirles y aturullarles, así que me lo salté y sencillamente determiné que llevaban encima los objetos que quisieran llevar.

A mi hijo le entusiasmó la partida, lo pasó genial. Le encantó lo de componer canciones y nos deleitó con su temazo "La pradera es una pera" a grito pelado. Cabe destacar que, como guía del grupo, le divertía mucho más fallar las tiradas y perderse por el campo para desesperación de sus compañeras que tener éxito sin más.

A mi hija le gustó, sin tanto entusiasmo, pero le gustó, lo cual ya tiene bastante mérito porque de momento no había conseguido que se interesara por ningún juego de mesa o de rol. Normalmente se aburre y empieza a morder las piezas y tirar los dados al suelo o directamente se va por ahí a meter los dedos en algún enchufe. En este caso, el hecho de ser la encargada de montar los campamentos y tener 3 animales (ella decidió que fueran un perro, un caballo y una vaca) hizo mucho por captar su interés, sobre todo cuando decidieron maquillar a la vaca con un conjuro de primavera.

A mi mujer también le gustó y opina lo mismo que yo: que se trata de un juego excelente para jugar con críos. Así que la semana que viene repetiremos y emprenderemos la siguiente aventura.

Eso sí, también tengo que decir que, personalmente, no me veo jugando a esto con otros adultos. Manías mías, porque tampoco olvidemos que hay gente a la que ya le ha cambiado la voz y le han salido pelitos que juega a Mouse Guard.

12 comentarios:

Carlos de la Cruz dijo...

Es curioso, a mis hijos también les encantó el tema de tener un montón de animales con los que jugar. En su caso eran un burrito, un perro y un gatete. Lo del perro y el burro lo veo lógico, pero como orgulloso esclavo de un gato, no tengo yo muy claro que siguiera al grupo de forma voluntaria por los campos. En fin, es un juego de fantasía.

Sobre lo de usar los poderes del Ryuujin... es evidente que si eres un director de juego veterano, te lo puedes saltar sin problemas. Pero si estás aprendiendo a dirigir, creo que es interesante que te digan que tienes ciertos poderes para afectar a la narración, como por ejemplo uno con el que haces avanzar el tiempo hasta el final de la aventura y juegas el desenlace. Que en realidad no es más que decir "coño, ¡se ha hecho tarde! ¡Vamos a jugar el final y pa'casa!", pero ¡con reglas! ¡con reglas que vienen en el libro! ¡No estás haciendo trampas ni eres mal máster por no calibrar bien la duración de la aventura, estás usando las reglas! :P.

Yo dirigí la aventura con adultos en las LES y no pasó nada. Eso sí, eran adultos frikis ;).

Nirkhuz dijo...

Bueno, si tiras por lo ñoño... Pues claro que no pega mucho con adultos. Pero pasate por Trece Tigres que encontrarás una aventura mucho más de aventuras para el jueguín.

Pero sea como sea, ¡me alegra que te haya gustado! Yo quiero llevarlo a la mesa...

Imanol 'Wulwaif' dijo...

Pues.mira que mi hijo lonqie mebesta pidiendones jugar a Dungeon Saga, que esto le parece sosete

Edanna R. Patsaki dijo...

Yo no sé qué tienes tú que me haces reir siempre un rato :D

Edanna R. Patsaki dijo...

Por cierto que a mí lo del Ryuujin, lo mejor. Párate un cuarto de hora a pensar en ello y puede ser divertidísimo. Es una de esas cosas en las que me dije, ¿pero por qué no se me ocurrió a mí?

Doctor Atreyu dijo...

Yo era uno de esos adultos y me lo pasé genial también con un trovador mágico jejeje

Carlos de la Cruz dijo...

¡El trovador! Ah, que pequeño es el mundo, ¡se vuelven a cruzar nuestros caminos! xD

Velasco dijo...

El caso es que me ha costado muchos años conseguir "ignorar" las reglas cuando dirijo como para encorsetarme en este tipo de propuesta. Pero insisto en que igual es porque soy viejo y me asustan las cosas nuevas y las luces de los coches, y resulta que es un invento estupendo para los que no han dirijido nunca.

@Imanol: Con el mío estoy jugando a Descent, pero son tipos de juego diferentes.

@Edanna: Me alegro de que te divierta. En el fondo yo hago esto por la sonrisa de un niño y todo eso, ahora, que si te enteras de un trabajo en Canadá para alguien que escriba en español, avísame.

Akrabu dijo...

Echaba de menos estas entradas narrando las partidas con tus críos. No dejes de hacerlas, que me lo paso pipa leyendo vuestras peripecias :D

Por cierto, que ya me llegó mi ejemplar de "Los Salones Verticales". Me ha encantado el formato, ahora a ver cuando puedo dedicarle un rato de lectura :D

Velasco dijo...

@Akrabu: vaya, me alegro. Espero que te guste.

Rafa Falopowel dijo...

Al margen que me parece un estupendo experimento, "La pradera es una pera" tiene pinta de superhit del verano. Yo me iba a registrarla YA.

Eriol dijo...

Yo me lo compré siendo plenamente consciente de que no iba a poder jugarlo con mi grupo habitual, sino por coleccionismo y ganas de apoyar por fin un mecenazgo. Y porque leo manga del revés, tengo figuritas de monas chinas y todo eso, claro XD

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