miércoles, 5 de abril de 2017

Tails of Equestria

Por fin he podido poner mis zarpas encima del que que personalmente considero el lanzamiento más esperado del último año: Tails of Equestria ENLACE!), el juego de rol basado en la serie de televisión My little pony: la magia de la amistad. Sí, amigos, esto es lo que hace la paternidad con un adulto que tenía la filmografía completa de Takeshi Kitano. Acojona, ¿eh?

¡My little pony, my little pony... de qué trata la amistaaaad...!

El caso es que, mientras mi hijo se apunta a cualquier cosa que tenga que ver con tirar dados, aunque sea tirárselos a las palomas, a mi hija no le entusiasma tanto el mundo de los juegos de mesa ni de rol. No pasa nada, hay que quererles igual. Lamentablemente para ella, el pesado de su padre no deja de insistir en ampliar sus horizontes lúdicos, pobrecita mía. Y ahí es donde entra este Tails of Equestria. Supongo que todos conoceréis My little pony en mayor o menor medida, pero no creo que os hayáis puesto a ver la serie de dibujos animados en lugar de poner Mad men y esas mierdas modernitas que veis, sin canciones ni nada. Pues para que lo sepáis, es sorprendentemente buena. En serio. De verdad. Va, no os riáis. Hay de todo en el proceloso mundo de la animación infantil pero, pese a sonar machista, creo que la que va dirigida a un público femenino suele ser bastante mala o incluir unos mensajes bastante perturbadores con la intención de adoctrinar a nuestras hijas y convertirlas en señoras bajitas pintadas como puertas. Sí, Canal Disney, te miro a ti.

Y esto es un poquito lo que quiere hacer Disney con tu hija.

Total, que la serie está muy bien y no solo eso, también están muy bien los comics. Venga, va, ya vale de cachondeo...Es por esto que recibí con mucha alegría la noticia de que publicaría un juego de rol ambientado en Equestria. Y esta es mi reseña breve y chapucera.

El juego viene a costar unos 30 euros al cambio, no es muy caro para los estándares que se manjean ahora, sobre todo teniendo en cuenta que la portada es dura, el papel gordote y es a todo color. Pero a todo color, todo, que con tanto pony se te salen los colores por las orejas. Aunque está dirigido más bien a los padres, la letra es lo bastante grande y el lenguaje lo bastante sencillo como para que los críos se animen a leerlo. En inglés, eso sí. Pero bueno, con esto de los colegios públicos bilingües mis hijos ya tienen más nivel yo. La extensión, la justa, ciento y pico páginas, no llega a 200, e incluye una aventura introductoria y unas tablas muy simpáticas para sustituir a los dados cerrando los ojos y poniendo el dedo, como en los viejos libros de Lobo solitario, ¿os acordáis?

La pantalla y la campaña "Curse of the statuettes", de próxima aparición.
Qué nervios.

En cuanto al juego, pues muy bien, lo que espero de un juego de Mi pequeño pony: la ficha se hace en 15 minutos y prácticamente basta con elegir un tipo de pony: de tierra, pegaso o unicornio, determinar si es más inteligente o más fuerte (el encanto es el mismo para todos, porque todos son supercuquiiiiiis) y elegir un talento y un defecto. Y luego dibujarlo, claro. El sistema viene a ser un Savage Worlds descafeinado hasta la máxima expresión, con su cadenas de dados y sus dificultades. Pero vamos, no resiste un análisis, es un poco como cuando me dirige mi hijo: "Tira un dado, papá, este mismo" y, saque lo que saque, gano. Luego incluye una mecánica curiosota y muy adecuada para el tema que pretende explorar, los "puntos de amistad", que vienen a ser unos puntos fate que mejoran el resultado de una tirada, pero cuyo efecto es más potente si se los das a otro personaje que si los gastas para ti. La amistad es guay.

En este sentido, es de agradecer y destacar que el juego no incentiva el empleo de la violencia para resolver los conflictos. El combate se menciona muy de pasada, como un tipo de tirada enfrentada más y está más enfocado a escapar que a derrotar, tipo "pegar una coz a un cocodrilo para que tus componieras tengan tiempo de cruzar el río". Esta filosofía se mantiene en la aventura introductoria y exige que los directores de juego abramos la mente y salgamos de nuestra zona de confort (abro la puerta y sacudo) a la hora de crear aventuras.

Ahora, que si quieres acojonar con un pony, lo puedes hacer.

A la espera de dirigir mi primera partida, que yo creo que será este mismo fin de semana, yo diría que es un juego muy recomendable, tanto para niños como para niñas. Rápido de leer, de explicar y de ponerse a jugar.

Y esto es un poco a lo que juego últimamente.

6 comentarios:

Nestor dijo...

"Componieras" Veo que has pillado el espíritu a la primera.

Nirkhuz dijo...

Yo me imagino que haré mil cosas diferentes cuando sea padre.

Y luego seguiré este camino, pero dentro de unos 10 años, que seguro que será peor.

Juan Antonio Perojo dijo...

Anda. No te metas con Disney, dale una oportunidad a "Star contra las fuerzas del mal" y no te dejes llevar tanto por la opinión pública del molonismo.

noldor20 dijo...

Como padre de una goblin de 4 años, te comprendo y entiendo perfectamente lo que dices.
Los nuevos ponis molan, y Star también (a mi me encanta, su madre es mas de ponis), y esta será otra de las viasde entrada que utilizaré.
La que si que os recomiendo es el rol en vivo, aunque preparándoles aventuras especificas. Lo normal es que el resto de jugadores se presten a casi cualquier cosa (hasta dejarse pegar en el suelo), y de ahi al rol de mesa hay un paso...

Runeblogger of the Runeblog dijo...

Pues molan mucho esas mecánicas de amistad. Ya nos contarás qué tal les va a tus hijos.
Alucino porque hace pocos años, en un April's Fool, alguien dejó ir la falsa noticia de que iban a publicar un juego de rol de Mi pequeño pony. Y ahora es una realidad.

Rotxo dijo...

Muy interesante. Yo tengo a la niña con 6 y al nano con casi 4 y ya empiezo a hacer cosas con ellos como jugar a juegos de tablero del tipo El Laberinto mágico y a otras cosas relacionadas como Star Wars lego de la wii.

Poco a poco

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