viernes, 12 de mayo de 2017

Walpurgis, el retrojuego de rol de fantaterror

Cada vez me cuesta más participar en proyectos de mecenazgo, ya no tengo ese entusiasmo juvenil y esas ganas de sufrir porque no me llega lo que he pagado. El otro día, sin ir más lejos, me llegó el segundo módulo de Appendix N, The Vile Worm, un mecenazgo en el que participé en el año 2012. ¡En el 2012! Cinco años para recibir un módulo de 8 páginas en formato A5. En defensa de su artífice, John Adams, de Brave Halfling Publishing ENLACE!), hay que decir que nos ha mantenido informados al detalle de todos los desastres, dramas y tragedias que han sucedido en su vida y han provocado el retraso de la entrega del proyecto. Y aún así el tipo sigue empecinado en entregarlo; muchos otros ya se habrían dado por vencidos. A mí me parece admirable.

¡Ta-daaaaaa!

Total, que cada vez me cuesta más darle mi dinero a unos extraños. He dejado de apoyar esos proyectos de libros que acabaré pudiendo comprar en cualquier tienda (muchas veces antes de que los mecenas reciban sus ejemplares) y me estoy empezando a tomar esto del mecenazgo como lo que realmente debería ser: poner pasta para que unos locos románticos puedan sacar un proyecto adelante. Eso sí, para que afloje la mosca, el proyecto tiene que despertar mi interés. Y así sucedió con Walpurgis, el retrojuego de rol de fantaterror, editado por Saco de huesos, una modesta editorial dedicada a la literatura de género (¡ENLACE!).

¡Mételo todo en la portada!
¡No te dejes nada!

En el mercado de los juegos de rol patrios resulta muy difícil encontrar una premisa que sea nuestra, pero nuestra de verdad, no agarrar un concepto yanki y cambiarle dos bichos (que es lo que suelo hacer yo). Por eso, cuando leí la premisa de Walpurgis me quedé todo loco, es la típica idea que al leerla te da hasta rabia, te dices: "¿cómo no se me ocurrió a mí?". Y es que estamos ante lo que sus autores han bautizado como "un retro juego de rol de fantaterror", nombre con el que se conoce al género de cine fantástico y de terror producido en España durante los años 60 y 70 (aunque se puede ampliar a otros países europeos como Italia, Alemania y Portugal). Se trata de películas que oscilan entre lo kistch y lo cutre, entre lo original y lo delirante, con su generosa ración de gore y de desnudos gratuitos, las películas que encumbraron a Paul Naschy, a Jess Franco y a Amando de Ossorio.

El formato es chiquitico y apaisado, tipo libreta. El típico formato de libro que no entra en la estantería ni pa' Dios, algo así como el 300 de Frank Miller, un libro pensado para clavártelo en la pantorrilla cuando vuelves a casa borracho. Afortunadamente Walpurgis es de menor tamaño que el de la fiesta de los nabos espartanos. Tampoco esperéis grandes locuras de diseño y maquetación, a excepción de la demencial extravagancia de que el fondo es totalmente blanco y la letra totalmente negra. ¡GRACIAS, SACO DE HUESOS!

Este desnudo está totalmente justificado: 
ella es albañil y se le ve la hucha cuando se agacha a poner azulejos.

El contenido no defrauda, o al menos a mí no me ha defraudado. Se trata de un juego de terror castizo, lo que sería Llamada de Cthulhu si se hubiera creado ese juego a partir de los bolsilibros de Terror y los comics italianos de fornicio y muerte tipo Horror Sukia que plagaban los kioskos en los años 70, con sus arquetipos de personaje y sus reglas de cordura. Cabe destacar que siempre debe haber un personaje jugador maldito, ya sea afligido por el vampirismo, la licantropía o cualquier otra maldad que se le ocurra al director de juego, para asegurar una buena dosis de drama, tragedia y angustia existencial, en pelotas a ser posible. El sistema es... bueno, es un poco lo de menos. Es ligero y un poco cualquier cosa, las habilidades y atributos tienen asignadas parejas de dados de distinto valor que pueden estallar cuando se obtiene dobles. Todavía no he tenido ocasión de ver qué tal funciona en la mesa, pero lo que está claro es que no va a entorpecer la narración. Curiosamente, en Walpurgis no se limitan al terror de zarzuela y también se incluyen reglas y arquetipos para abordar el género pandillero ultraviolento, el postapocalítico psicotrónico y la ciencia ficción de papel Albal. Y para rematar el libro... ¡un zurrón de aventuras, como en los juegos de rol buenos de antes!

El más grande, amigos.

Lamentablemente, no todo va a ser loas. Las ilustraciones interiores se concibieron en color y al imprimirlas en blanco y negro quedaron convertidas en manchurrones grises. Que tampoco nos podemos poner exquisitos teniendo en cuenta que el libro cuesta 13 euros, pero da un poco de pena. También se echa en falta que profundice un poco más en las claves del género. Se tratan de forma somera y se espera que el lector las extraiga de la lectura de las aventuras. Y en cuanto a esas aventuras... las hay que están mejor, las hay que están peor, y las hay que requieren que el director ponga bastante de su parte, pero me da la sensación de que con un poco más de trabajo podrían haber quedado para enmarcar. La aventura ambientada en Zaragoza en la que aparece Paul Naschy está plagada de buenas y prometedoras ideas pobremente implementadas. Hay un batiburrillo de tramas y pnjs al que va a costar mucho dar coherencia. Me da rabia por lo que podría haber sido.

Y esta otra muchacha de equilibrio inestable de regalo.

En definitiva, muy satisfecho con haber colaborado para que este producto saliera adelante. Mis ínfulas de Medici se han visto colmadas. Walpurgis es el que para mí debería ser galardonado como juego del año, por su originalidad, contenido, extensión y, sobre todo, por el fondo de página blanco.

7 comentarios:

jose masaga dijo...

Y coincide que leo esta reseña mientras escucho "El sótano" en radio 3, que suele pinchar música de este mismo género. Este juego hay que probarlo...

Benjamín dijo...

Buena reseña. Si en las próximas jornadas algún entusiasta narrador lleva una partida, le daré una oportunidad para probarlo. Ya que se ha hecho tanto esperar una pequeña reseña del Vile Worm estaría genial. :D

Muchas gracias por la reseña del Walpurgis. Muy útil.

José Viruete dijo...

que bonito ver aquí estas portadas de comics italianos que tanto me flipan

Velasco dijo...

@Benjamín: Me temo que la reseña sería más larga que el módulo. Tiene 3 zonas, es poco más que un encuentro.

Fernando Lafuente dijo...

Gracias por la reseña. Como corrector y coordinador del proyecto, me alegro mucho de que te haya gustado; pese a nuestras limitaciones de editorial pequeña hemos intentado hacer justicia a la original propuesta de Víctor Conde.

Velasco dijo...

@Fernando: gracias a vosotros por la iniciativa. Aúpa esa editorial, que pinta muy bien.

Anónimo dijo...

Acabo de descubrir este juego y sólo veo compra en físico. ¿No se puede comprar en pdf?

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