jueves, 25 de abril de 2019

Proyecto Saga: Anglo-daneses

Con todos los vikingos pintados, llega el turno a los anglo-daneses, la otra banda que puedo hacer prácticamente sin añadir nada a todo lo que me sobró del lote de vikingos de Baueda. Esta banda estará compuesta por el caudillo, una unidad de 2 puntos de Guardias con hacha danesa (8 miniaturas) 1 punto de guardias con lanza y escudo (4 miniaturas), dos unidades de 1 punto de guerreros (16 miniaturas) y, como loca incorporación, 1 unidad de jinetes bretones mercenarios (8 miniaturas). Los jinetes son un añadido de Essex, y me sirven para completar los 6 puntos de la banda y dotarles de un poquito de movilidad y de ataque a distancia, ya que van armados con jabalinas. Además, al tratarse de mercenarios, tienen sus propias habilidades y no son un sumidero de dados Saga.

Y hablando de dados Saga... ya que conseguirlos me ha parecido por una parte complicado y por otra bastante caro (entre lo que cuesta y los gastos de envío te sale la broma por casi 20 euros) he comparado unos dados en blanco a 50 céntimos cada uno y un retu verde y me he hecho unos con estas manitas...


...o igual debería decir manazas. Bueno, da lo mismo, lo importante es que se entienden: la carica es un  casco, la "b" es un hacha y el churro es un caballo.

Y ahora, la pasarela de moda, la "Saqueo's Fashion Week":


Este es el caudillo. El tío del escudo debería ser un abanderado, pero es tan pequeño que me ha resultado imposible hacerle el pendón.


Aquí los guardias con hacha danesa. Supongo que al no poder cerrar filas caerán como moscas, pero qué gusto no tener que hacer escudos.


Y aquí los 4 primeros jinetes bretones. Aunque son de 15 mm el hecho de ir a caballo hace que pintarlos sea, lógicamente, más laborioso, así que me voy a dar un descansillo antes de pintar los otros 4.

Tengo por delante otros 24 moñecos. Esto ya casi está.

miércoles, 3 de abril de 2019

Proyecto Saga: arqueros y berserkers

Pues hala, ya está. Con estas dos unidades ya tengo 6 puntos de vikingos en 15 mm, un porrón de figuras pintadas. Como ya mencionaba en entradas anteriores del proyecto (¡ENLACE! y ¡ENLACE!), son todas de la marca Bandua. Feas y deformes como el demonio, las hijas de puta, un rasgo dominante en las miniaturas de esta escala. Todavía no he visto una que no haga sangrar los ojos.

Por un lado están los 4 berserkers, que parece ser una unidad obligada en cualquier banda de vikingos.


La foto es aún peor y más oscura de lo habitual porque ahora soy un hombre libre sin smartphone y las he hecho con una vieja cámara digital que tenía olvidad en un cajón. Es de cuando las cámaras digitales sólo podían fotografiar muertos.

Me han sobrado otros 4 iguales que podrían valer como curaidh para los irlandeses, héroes mercenarios o algo por el estilo.


Y aquí está la leva de 12 arqueros. Para los vikingos yo creo que sería mejor una leva de jabalinas, pero bueno, es lo que venía en el pack. Si no me gusta cómo funcionan en la banda puedo reducir la unidad a 8 y utilizarlos como mercenarios exploradores. Aquí no se tira nada.

Con esto doy por concluida la banda de vikingos y me pongo con la de anglo-daneses. Ya tengo pintados el warlord, 2 puntos de guardias con hacha danesa y estoy con una unidad de caballería bretona mercenaria. Con 15 milímetros se pinta cagando melodías. A ver si consigo aprender a usar la cámara en condiciones y voy subiendo más afotos.

jueves, 7 de febrero de 2019

El regreso de Vampire TES

Si hay un juego de cartas al que le he dado zapatilla ese ha sido Vampire The Eternal Struggle, un juegazo de cartas multijugador ambientado en el Mundo de Tinieblas y diseñado por Richard Garfield, el tercer CCG de la historia. Allá por los noventa, cuando todavía era un joven estudiante universitario con pelo, pude disfrutar de la que fue mi "golden age" del frikismo gracias a un grupo de comprometidos ludópatas y el bar que regentaba uno de ellos. Cada noche de domingo a jueves nos juntábamos en el bar cuando ya habían limpiado y echo caja y jugábamos al VTES en la barra hasta que se hacía de día. La cosa llegó a tal punto que un día, sería un martes o un miércoles, saliendo de casa con la mochila al hombro me dijo mi padre: "¿Pero tú dónde coño vas?". Y es que no se podían creer que me pasara la noche entera jugando a los cartones, ahí tenía que haber un asunto de drogas o furcias o algo.

Ah... qué jóvenes éramos...


VTES tenía ilustraciones feas de cojones.
Y la rosa roja que no falte.

Con los años, las responsabilidades y esas cosas no solo dejamos de jugar entre semana, sino también en fines de semana y luego ya para siempre. Debimos dejar de jugar en el 2002, porque veo que la expansión de Anarchs es del 2003 y de esa debí comprar dos sobres como mucho. Lo curioso de VTES es que aunque en el año 2010 el juego dejó de publicarse, nunca ha dejado de jugarse. La base de fans del Vampire Elder Kindred NetworkENLACE!) mantuvo viva la llama, nunca dejaron de organizar torneos e incluso editaron sus propias expansiones.

Hasta ahora. El otro día, en la presentación de Máscaras del Imperio en Generación-X (¿soy un maestro de la publicidad subliminal o qué?) me encontré, para mi sorpresa, con varias cajas de cartas de VTES. Obviamente, no pude resistirme a comprar una y luego me puse a investigar. Resulta que una compañía británica con lazos con la VEKN, Black ChantryENLACE!), se ha hecho con los derechos del juego y ha empezado a reeditar cartas y a distribuirlas en tiendas y a través de Drivethrucards ENLACE!). Pero lo mejor de todo son sus planes de futuro, empezando por el lanzamiento de cuatro mazos preconstruidos programado a finales de febrero. Parece ser que están listos para ser jugados, lo cual me parece todo un acierto teniendo en cuenta que hacerse un mazo de VTES que pite puede ser una tarea imposible para un jugador principiante.

Chomos vampiros malotes.

Hacedme caso, merece la pena subirse al carro y echarse unas pachangas a este juego pierde-amigos.

miércoles, 23 de enero de 2019

La manta a la cabeza.

Máscaras del Imperio está a puntito de salir a la venta. Esto ya lo sabréis por la brasa que os hemos estado dando en redes. Ya lo siento. La distribución supone el final de un largo y tortuoso proceso que dio comienzo allá por el año 2011. Ocho años, que se dice rápido, mareando a editores y colaboradores, escribiendo y reescribiendo sistemas de juego y, finalmente, dando un paso atrás (yo creo que acertadísimo) para dejar la criatura bajo el control total de Josemasaga y supervisión de Rodrigo García Carmona. Yo ya estaba enloquecido. Y la verdad es que el resultado es para estar orgullosos. Que sí, que tendrá sus erratas, sus puñetas y sus cosas, pero ha quedado justo como lo concebimos en su día, como el fruto de una búsqueda de algo nuestro, de un género propio, algo que buscamos primero en las novelas pulp, después en los folletines y finalmente encontramos en los cuadernos de aventuras. En este sentido, contar con las ilustraciones de Luis Miguez y la maquetación de Diego Menéndez han supuesto una auténtica bendición.

Aquí la criatura.

Este lanzamiento resulta, además, especialmente emocionante para nosotros porque nos la estamos jugando. La inversión de tiempo y esfuerzo que le hemos destinado a este proyecto es incalculable. Basta con ver la panzada de partidas que ha hecho Jose por toda España, llevando a cuestas utillería como para representar La Venganza de Don Mendo. Lo que sí podemos calcular al dedillo es la inversión económica, que en su día decidimos convertir en inversión de riesgo publicando el libro de forma tradicional, sin mecenazgo. Hemos notado que cuesta mantener con vida los juegos publicados mediante esa fórmula. Prácticamente todos los interesados lo adquieren durante la campaña y luego cuesta horrores vender un ejemplar más. El caso es que para poder hacer eso tuvimos que utilizar los dineros que Other Selves lleva ahorrando desde las ventas de la primera edición de La Puerta de Ishtar, motivo por el cual tenemos un poco parada nuestra producción. Hasta que no se recupere la inversión no hay dinero para publicar más cosas. Y con esta confesión espero conseguir que los aficionados a Clásicos del Mazmorreo se compren una copia.

Ahora se pueden producir dos escenarios posibles: a) que a la larga el juego funcione mejor que con un mecenazgo, o b) que nuestro agudo análisis del mercado editorial haya sido una mierda, nos demos una señora hostia, perdamos pasta, arrastremos a Rodrigo a la ruina, haya que cerrar la editorial y acabemos malvendiendo nuestras licencias y nuestros cuerpos por un cartón de vino. Comprenderéis que lo encontremos emocionante. Y que hayamos hecho un poquito de spam.

viernes, 14 de diciembre de 2018

Dungeon Fantasy Bestiary y otros lloriqueos

G+ era la única red social que me gustaba. Así soy yo, un outsider, un loco romántico. Facebook me parece un aturullamiento de anuncios y tests de "¿Qué tipo de ameba eres?" y Twitter me apesta entre el límite de caracteres y que cualquier cosa que digas puede acabar con tu carrera o llevarte a un juzgado, al final me paraliza el terror y no escribo nada. Con el anuncio del cierre de G+ muchos roleros se han pasado a MeWe, pero a mí no me termina de convencer. No me apaño. Supongo que es el momento de abandonar las redes sociales y volver al calorcico del blog, mi pisito de soltero.

Y una vez terminado el lloriqueo, os comento que al parecer GURPS Dungeon Fantasy no ha estirado la pata. La verdad es que no sé por qué le tengo tanto cariño al GURPS, desde luego no será por su sencillez. A pesar de que afirmaron que no era un producto económicamente viable, en la página del mecenazgo del Dugeon Fantasy (¡ENLACE!) acaban de anunciar que estaban estudiando reimprimir la caja e incluso hacer un nuevo mecenazgo para financiar el bestiario, un suplemento que no se incluyó en la caja de marras y que resulta fundamental; sobre todo en el caso de GURPS, un juego en el que para diseñar una criatura tienes que pedirte un día de asuntos propios en el curro. Han mostrado tres ejemplos para ir abriendo boca de lo que sería ese bestiario de 64 páginas:



Mucha letrica apretada y muchos números, como debe ser.

Y aprovechando la coyuntura, comentaros que hace unos meses terminé la traducción del GURPS Lite 4th. Mi intención era abordar a Steve Jackson a través de Other Selves e incluso plantearnos la posibilidad de publicar el juego, pero me he encontrado con dos contratiempos: la falta de respuesta por parte de Steve Jackson y el buen juicio de mis socios, que no ven mucha salida al proyecto. Así que si alguien se anima a maquetarlo y probar a ver si lo cuelgan en Warehouse 23, soy todo orejas.

miércoles, 12 de diciembre de 2018

Proyecto Saga: infierno de escudos.

Con el líder vikingo pintado, le tocó el turno a las unidades. Se trata de cuatro unidades: dos de cuatro Hearthguard y dos de ocho Bondi con las que completan los 4 puntos iniciales, un total de 24 miniaturas. Para aprovechar la ventaja de la escala 15 mm las pinté de 8 en 8, sin que esto me resultara demasiado fatigoso. Tampoco me maté en los detalles, intentando adaptarme al pintado de ejércitos en lugar de miniaturas individuales. Lo que sí descubrí, muy a mi pesar es el infierno de los escudos.

Atendiendo a algo de rigor histórico, los vikingos no iban por ahí saqueando y violando de uniforme, y cada uno llevaba un escudo de su madre y otro de su padre, si es que sabía quién era. Podía pintar los escudos a mano pero se me hacía muy cuesta arriba, no tanto porque me resulte complicado hacer un freehand como por tener que pensar 24 diseños de escudos distintos. Eso es mucho pensar para mí. Así que decidí limitarme a pintar a mano aquellos que tenían la superficie de madera y aplicar unos "transfers" (calcamonías en castellano antiguo). Acudí a la internete y me encontré una tienda especializada en estas tontás: Little Big Men StudiosENLACE!), pero al recibir el envío me encontré con otra cruda realidad de las miniaturas de escala 15 mm: que no solo no hay dos marcas que compartan el mismo tamaño de escudos, es que dentro de una misma marca no hay miniaturas que compartan el mismo tamaño de escudo. Las de Khurrasan se adaptaban a la mayoría de escudos, pero algunos resultaron ser significativamente más pequeños y otros significativamente más grandes. Para los más pequeños tuve que utilizar otras de Essex, y para los más grandes las de Legio Heroica. A esto hay que añadirle que los escudos son irregulares y las calcas dejan algunos huecos, por lo que una vez aplicadas y barnizadas he tenido que "completar" el diseño de cada escudo. ¿No es maravillosa esta escala?

Para mi siguiente ejército iré de cabeza a uno que vaya totalmente uniformado: romanos, bizantinos, templarios, votantes de Vox... no quiero tener que pensar un diseño para cada miniatura.

Pero bueno, lo importante es que, una vez superado ese pequeño suplicio, acabé mi primer ejército totalmente pintado en toda mi vida.

Primera unidad de guardias.

Segunda unidad de guardias.

Primera unidad de guerreros.

Segunda unidad de guerreros.

Vikingos a cholón.

Y ya tengo en marcha el siguiente paso en este ambicioso proyecto: la unidad de berserkers y la leva de arqueros para llegar a los 6 puntos "oficiales" de ejército de Saga.

martes, 20 de noviembre de 2018

Proyecto Saga: el paso a 15 mm.

Decía que empecé a pintar vikingos de 28 mm, pero al cabo de un Señor y 2 puntos de Guardias (un total de 9 miniaturas) empecé a acusar el mismo problema que me ha impedido jugar a ningún juego de miniaturas con todo la banda/ejército/equipo pintado: el aburrimiento. La idea de tener que pintar otros 16 para completar los 4 puntos de la banda de vikingos y otras 25 miniaturas para tener otros 4 puntos de otra banda contra la que jugar me daba escalofríos. Fue entonces cuando me planteé la posibilidad de jugar a 15 mm. No es la escala que se utiliza en clubes y torneos pero, a quién quiero engañar, jamás voy a clubes, mucho menos a torneos.

 Señor de 28 mm.
No está nada mal para ser baratilla y de plástico.

Antes de seguir gastando de forma compulsiva hice una prueba para ver cuánto tardaba en pintar miniaturas de esa escala y si me producía el mismo tedio. A tal fin, agarré un grupo de mando moro y una unidad de 8 moros con espada y escudo que tenía por ahí, de una vez que intenté meterme en el mundillo del DBA (sin conseguirlo, soy incapaz de entender el reglamento). Conste que no los llamo moros de forma peyorativa, los llamo así porque así es como aparecen en el suplemento de Saga: La edad de las Cruzadas Peyorativas. Para ser tantas miniaturas, no tardé mucho en pintarlas, y eso que el grupo de mando iba a caballo y que les dediqué más de la cuenta aplicando técnicas más adecuadas para miniaturas de mayor escala. Esto no es nada recomendable. Me parece que con dar un primer color oscuro como sombra y un color más claro por encima es más que suficiente. Más luces o tonos solo consiguen que de lejos las figuras se perciban como manchurrones de color indefinido, ese marrón caca que salía cuando mezclabas colores de plastilina en la guarde. También favorece la velocidad el hecho de que las miniaturas de 15 mm, salvo algunas excepciones, son más feas que pegar a un padre con un calcetín sudado. Cualquier cosa que les hagas supone una mejoría.

Pero feas, feas...

Satisfecho con el resultado, y sobre todo con el tiempo que me llevó, decidí pasarme a los 15 mm. Después de consultar la gama de algunas marcas estaba decidido por los vikingos de Baueda (¡ENLACE!), y por una estas piruetas del destino me encontré en una tienda un zurrón de vikingos de Baueda de saldo, creo que un ejército de DBA con tienda de campaña incluida, lo que se traduce en 70 y pico miniaturas por unos 24 euros. Son suficientes miniaturas para dos bandas de 4 puntos, vikingos y anglodaneses, y unas cuantas de sobra para llevarlas hasta los 6 puntos que viene a ser el estándar (una unidad de berserkes y otra unidad de guardias). Como además venían 4 arqueros, compré un sobre de arqueros, también de saldo, para tener los 12 de una leva. Et voilá!

Los de 15 no le llegan a la altura de la...

La limpieza y el montaje fueron muy rápidos. Utilicé monedas de 1 céntimo como peana, excepto en el caso del Señor, que monté en una de 20 mm creo, de las de Renedra ENLACE!), con un músico tocando el cuerno para que quede bien claro quién manda ahí.

Aquí la banda.

Acto seguido empecé el proceso de pintura con el Señor, el aguerrido líder de los saqueadores de monasterios. Le dediqué solo un par de días, peana y barniz incluidos, quedando patente que aquello iba a ir rapidito.

Pero feas, ¿eh?
No os perdáis la espada aplatanada del músico.